Por qué es IMPORTANTE controlar la contaminación de gases y vapores químicos en un Laboratorio

Actualizado: feb 5


En este articulo detallamos por qué es sumamente importante controlar la contaminación dentro de un laboratorio. Las condiciones adecuadas de higiene industrial en el ambiente de trabajo son de suma importancia para preservar la salud del personal y permitir el desarrollo optimo del trabajo.


Dentro de los criterios de una buena higiene industrial, el control de gases y vapores tóxicos tiene una gran relevancia especialmente para aquellos lugares de trabajo como laboratorios de pruebas químicas y/o ciertas áreas de proceso industrial en los que el riesgo de por exposición a gases y vapores es alto.


Diferentes agencias internacionales como la INRS en Francia, la INSHT en España o la ACGIH en Estados Unidos, han realizado estudios de valoración de riesgo de exposición para distintas sustancias o productos químicos de uso común en laboratorios e industrias, determinando así sus respectivos valores límite ambientales (VLA) o valores límite de exposición ocupacional admisible (OEL).


Esta valoración de riesgo clasifica sustancias o productos químicos entre aquellos que representan un peligro inmediato para el personal con tan solo exposiciones de 15 minutos al día (VLA-EC) y aquellos que representan un peligro a mediano o largo plazo con exposiciones medias de 8 horas al día, 40 horas a la semana (VLA-ED).


En una escala cuantificable, los productos o sustancias químicas se pueden clasificar de la siguiente manera según su grado de toxicidad:


  • Productos de alta toxicidad (TLV < 1 ppm)

Ejemplo:

Tetróxido de Osmio VLA: 0,0002 ppm

Glutaraldehido VLA-EC: 0,05 ppm

Formaldehido VLA-EC: 0,3 ppm


  • Productos de toxicidad media (1 < TLV < 100 ppm)

Ejemplo:

Tetracloruro de carbono VLA: 5 ppm

Tolueno VLA: 50 ppm

Cloroformo VLA: 2 ppm


  • Productos de Toxicidad Baja (TLV > 100 ppm)

Ejemplo:

Alcohol Metílico VLA: 200 ppm

Alcohol Etílico VLA: 1000 ppm

Ciclohexano VLA: 300 ppm


Está ampliamente demostrado por estudios clínicos ocupacionales que sobrepasar los límites de exposición establecidos para productos químicos inhalando pequeñas cantidades cada día, se traduce en enfermedades potencialmente peligrosas de las cuales hay una descripción clara en las respectivas fichas de seguridad o MSDS de cada sustancia. Algunos ejemplos los citamos a continuación:


· Tetracloruro de Carbono: produce lesiones en el sistema nervioso central y edema pulmonar.

· Ácido Nítrico: genera daños en tejidos blandos especialmente en los ojos, bronquitis, y edema pulmonar.

· Ácido Clorhídrico: quemaduras en la piel y daños en el sistema respiratorio.



Con respecto a los efectos adversos de exponerse a niveles de contaminación de gases y vapores por encima de los valores límite admisibles, la estadística es contundente:


· Según la FNATH (Federación de Victimas de Accidentes de Trabajo en Francia) establecen que entre el 10% y el 40% de los casos comprobados de cáncer de vejiga y unos 8000 tumores al año están relacionados con manipulación de productos químicos.

· Un estudio de la OSHA muestra que la esperanza de vida de un profesional o técnico en química puede ser hasta 10 años inferior a la media (OSHA, 29 CFR Part 1910, January 1990).


· Según un estudio de la American Medical Association (1987/1996), el 16% de las mujeres embarazadas que trabajan en laboratorios muestran una malformación en el feto.


En este sentido existe un agravante adicional ya que de los cerca de 80.000 productos químicos disponibles comercialmente, apenas 1000 tienen establecidos sus valores límites ambientales (VLA) o valores límite de exposición ocupacional (OEL), lo cual implica un riesgo enorme y desconocido para el uso de la mayoría de productos químicos existentes y manipulados en laboratorios e industrias a nivel mundial.


Por la anterior razón la NIOSH de Estados Unidos, en cooperación con algunas de las farmacéuticas más importantes del mundo, han desarrollado una clasificación de riesgo de exposición que sirve como primera aproximación para los casos en los que los VLA o OEL de los productos químicos no estén definidos.


Este método consiste en una clasificación que se conoce como Occupational Exposure Band (OEB) en la que se establecen unas bandas o rangos de toxicidad basados en estudios invitro e información clínica y cuyo objetivo es definir las medidas de control y confinamiento que se deben implementar al manipular ciertos productos químicos.


A continuación un diagrama que ilustra la clasificación según la OEB y los dispositivos de confinamiento y control que se deben usar para su manipulación:



Adicionalmente es importante anotar que aquellos productos químicos a los que se las ha definido un límite de exposición específico (OEL o VLA), con el paso del tiempo y la disponibilidad de mayor y mejor información y conocimiento clínico, es usual que tengan ajustes en sus valores límite establecidos como es el caso del Tetracloruro de Carbono, cuyo VLA ha sido modificado en Francia 3 veces en los últimos 15 años:


· VLA Tetracloruro de Carbono hace 15 años: 10 ppm

· VLA Tetracloruro de Carbono hace 10 años: 5 ppm

· VLA Tetracloruro de Carbono actualmente: 2 ppm


Hasta el momento hemos hablado de los valores límite ambientales (VLA) o valores límite de exposición ocupacional (OEL) para distintos productos químicos, los perjuicios acumulativos para la salud del personal al sobrepasar los límites de exposición establecidos y el método de clasificación alternativa para la inmensa mayoría de productos químicos disponibles comercialmente para los cuales no hay un VLA o OEL definidos.


Todo lo anterior trata el riesgo de exposición ocupacional de manera individual para cada producto o sustancia química, sin embargo, en un escenario real como lo es un laboratorio de pruebas químicas, los distintos gases y vapores derivados de la manipulación de varios productos químicos en un mismo recinto generan un “coctel” o mezcla de vapores que puede modificar e incluso reducir notablemente el VLA de la mezcla con respecto al VLA del producto químico considerado individualmente.


Este “coctel” de gases y vapores, puede por ende, generar un riesgo mucho mayor al considerado para los productos químicos de manera individual y afectar exponencialmente la salud del personal expuesto.


Por esta razón los controles en las emisiones de gases y vapores contaminantes deben ser eliminados en la fuente para evitar que la evaporación residual descontrolada genere efectos “coctel” con riesgos enormes.



Específicamente los laboratorios son espacios en los que se suele ignorar el peligro de exposiciones inadecuadas a gases y vapores químicos a mediano y largo plazo y las causas de ello son las siguientes:


  • Falta de conocimiento de los valores límite ambientales (VLA) o valores límites de exposición ocupacional (OEL).


  • Muchos de los productos químicos que se manipulan en el laboratorio no generan un perjuicio inmediato lo cual sumado a las rutinas, hacen que el personal olvide el peligro acumulativo a mediano y largo plazo.


  • Entre más exposición se tenga, el personal desarrolla resistencia olfativa acostumbrándose a los olores de los productos químicos y, por ende, pierde la posibilidad de percibir el riesgo.


  • En muchos casos el nivel olfativo de un producto químico se da cuando el VLA ya ha sido sobrepasado ampliamente lo cual lleva a que la persona se haya expuesto a niveles peligrosos de contaminación de gases y vapores mucho antes de poder percibir olfativamente el riesgo. Esto sucede con productos químicos como CCI4, CHBr3 y el C2H7NO.


Teniendo en cuenta todo lo expuesto anteriormente, el control efectivo de gases y vapores químicos en laboratorios y demás ambientes de trabajo donde exista un riesgo de exposición ocupacional, es un tema de vital importancia y debe ser tratado de manera prioritaria.


Es importante que toda organización ejecute una adecuada valoración del riesgo aplicada al ambiente de trabajo en la que se identifique cuantitativa y cualitativamente, los niveles de exposición del personal a las distintas substancias o fuentes de gases y vapores químicos que puedan estar presentes en los lugares de trabajo y se tomen las medidas de contención y control pertinentes teniendo en cuenta las herramientas de clasificación de riesgos según la OEB, OEL o VLA.


En términos generales deben eliminarse todas las emisiones de vapores químicos sin importar la cantidad estimada y esto debe hacerse directamente desde la fuente o el origen.


El uso de cabinas de extracción adecuadas, armarios para almacenamiento de productos químicos, sistemas de ventilación y renovación del aire, sistemas de filtración de aire ambiente y dispositivos de alarma para niveles de contaminación elevada, son herramientas que toda organización debe implementar para garantizar condiciones adecuadas de higiene en el ambiente de trabajo y la seguridad del personal.


Esperamos que esta información te sirva. Te invitamos a conocer nuestro portafolio de soluciones Erlab; sistemas de filtración de aire que garantizan un control de contaminación adecuado y optimo dentro del Laboratorio.




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